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Cuando aprendimos a caminar, nadie nos dijo que nos detuviéramos a los cuarenta ;)

  Cuando aprendimos a caminar, nadie nos dijo que nos detuviéramos a los cuarenta ;)   Soy mujer. Tengo más de cuarenta años. A punto de cumplir cuarenta y siete y con la cabeza repleta de ideas, de emociones, de sentimientos. Podría caer en la tentación de decir que este año me ha cambiado, que ha sido diferente, pero el cambio comenzó hace muchos años, o quizá nunca se detuvo. Lo cierto es que el 2020 ha sido un punto de inflexión para todos. Para mí, porque después de pasar el maldito virus y ver que la cosa iba en serio, me agarré aún con más fuerza a los que más quería y a las cosas que me hacen feliz. Sí, mil cosas han quedado en el camino, un montón de gente que no aportaba nada, solo tristeza y mal rollo. Y sí, otra gente se ha hecho un hueco en mi corazón o directamente ha ampliado el que tenía hasta formar un pedazo de loft con vistas a todo lo que yo comparto con los que tengo más cerca. La vida actual está llena de mensajes negativos hacia las mujeres de mi edad, peor aún s
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Historia de una lágrima. Nuevo relato.

Había una vez una lágrima. Llevaba días enteros suspendida en las pestañas, agarrándose fuerte por miedo a caer al vacío. Le habían enseñado que más allá de esos ojos tristes que custodiaban los párpados solo existía el frío. El mundo exterior era para ella un vacío oscuro y desconocido donde no podría vivir. Un día escuchó retumbar un tambor. Sonaba fuerte y poderoso y un temblor creciente se extendía con cada golpe. Se sujetó con brazos y piernas a la pestaña que era su casa. Hubo un grito, sordo y roto, que parecía querer arrastrar todo el mar que habitaba en los ojos. «¡Cuidado! ¡El corazón!», escuchó que decían. Tras ella, una inmensa ola se elevó y amenazó con arrastrarla. Tuvo miedo. En ese momento el sonido cesó. El grito terminó en el mismo instante que se detuvo el estruendo. La pequeña lágrima, asustada, sintió que las fuerzas le flaqueaban. Los párpados se batieron orgullosos y molestos por las diminutas gotas que se habían agolpado junto a ella. No estaba

Un lugar junto al mar. ¡Segunda edición!

Por fin vuelve a estar a la venta la historia de Michael. Una novela que me trajo un montón de momentos especiales. Podéis ver algunos de ellos aquí: Un lugar junto al mar ¡Cómprala en un click!

El futuro será mejor

Son días inciertos. Seguramente leamos dentro de muchos años hablar sobre la gran crisis del Coronavirus y no entendamos a qué vino tanto jaleo. Pero en estos momentos la verdad es que siento miedo. La incertidumbre me mata por dentro, hace que mi corazón lata demasiado rápido, los médicos lo llaman ansiedad. Es el miedo primigenio, el que no esperábamos sentir los que vivimos en este pedazo del mundo llamado Europa. Porque aquí hay democracia, sanidad, hay un montón de cosas. Hemos descubierto de golpe que no somos diferentes a esos chicos que se juegan la vida cada día en un mercado en África, que los virus no distinguen color, raza ni economía. Sería muy estúpido por mi parte pensar que soy igual a esos muchachos porque en mi encierro, en mi gran catástrofe, tengo agua corriente y comida y estoy con mis hijos. No, no soy igual, incluso en este peligro soy una afortunada. Pero siento, como ellos, el mordisco del miedo. Miedo por mis hijos, por mis seres queridos, mi

El calor de tus besos. Segunda edición.

El calor de tus besos He estado tan liada estos días que casi me olvido de avisar en mi blog, que es mi pequeña casita  donde siempre podéis encontrarme, que ya está disponible la segunda versión de El calor de tus besos. La portada me encanta, porque además me ha ayudado una amiga estupenda, Adriana Rubens (si no la conocéis, id corriendo a Amazon para leer uno de sus libros, pero ya). ¿Qué os parece esta portada? ¿Conocíais la historia de Mario y Ana? Besos a mares, y no os olvidéis de comentar para que os conozca.

Para mis lectores

Esto no puedo escribirlo en FB. Tampoco quiero publicarlo en Instagram. Y twiter no lo uso hace mil. Necesito dejarlo aquí, en mi blog, mi casita. es importante que no se pierda en el tsunami que arrasa cada hora las redes sociales. Gracias. A todos los que habéis comprado Quiero volver a verte. A todos los que habéis leído la historia de James y Susana. A los que entendéis su insomnio y a los que pensáis que ella es tonta de remate. Gracias. Porque solo vosotros, vosotras, todos, dais sentido a todas esas horas soñando, pensando, escribiendo, corrigiendo, escribiendo, corrigiendo, borrando, escribiendo, pensando... Algunas veces me han preguntado ¿vale la pena? Porque escribir es muy duro y muy solitario. Porque entre ocho horas de oficina, tres hijos, un marido, amigos, leer, ver películas, las series de Netflix, me río del entrenamiento de los marines. Os quiero un montón. Gracias por leer mis libros. Como sabéis, Leo es mi muso. Siempre me acompaña con sus broma

¡Lo tengo! El cielo en tus ojos

Por fin tengo entre mis manos la prueba de imprenta de El cielo en tus ojos. Estará disponible este viernes, así que ya estoy comiéndome las uñas de los nervios. Igual que con mis últimas novelas, he elegido publicar en Amazon, así que estará disponible en papel, digital y también en el sistema de KindleUnlimited, solo tenéis que pinchar en este enlace y podéis reservar vuestro ejemplar : El cielo en tus ojos  . Sinopsis:  Evan ha aprendido desde pequeño que cada logro va acompañado de esfuerzo y dolor. Cuando por fin encuentra el amor, el pasado regresa para hacerle caer de nuevo. Quizá esta nueva vida junto a Allyson no es para él, tal vez es un sueño imposible. Tendrá que luchar por ser el hombre que ella merece porque, después de todo, él no sabe escribir poesía, pero sabe que está enamorado de ella. Tamaño: 387 páginas. Tapa blanda.